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Donde aún respiran las palabras: La vida de un libro

El libro. Silencioso. Quieto. Un objeto como cualquier otro hasta que deja de serlo. No hace ruido. No pide nada. Apenas respira. Y, sin embargo, puede cambiarte la vida. Puede salvarla.

Lo sé porque lo he visto. En estaciones del subte, en cafés culturales, en bibliotecas populares. Gente que leía como si la historia les sostuviera el alma. Lo sé también porque soy escritor, y escribir es, en el fondo, un intento de hablar con alguien que quizás nunca conocerás. Uno se sienta solo, frente a una pantalla o una hoja en blanco, y escribe como quien arroja un mensaje en una botella al mar —sin saber si alguien lo encontrará—.

“Uno no es lo que escribe, sino lo que ha leído”, decía Borges. Quizá por eso seguimos intentándolo.

La desaparecida intimidad de la lectura

Sin embargo, algo ha cambiado. En los últimos años, he notado cómo las personas pasan frente a las librerías sin detenerse. Las bibliotecas parecen más templos vacíos que centros de descubrimiento. La lectura se escapa, como las volutas de una taza de café caliente en medio del frío.

Cada vez cuesta más ver a un niño perderse en un libro; resulta más fácil verlo atrapado en pantallas que solo ofrecen estímulos, sin contar historias.

No es nostalgia. No hablo de libros por amor a las cosas viejas. Hablo de lo que se pierde cuando se deja de leer: la capacidad de imaginar al otro, de ponerse en su lugar, de encontrar belleza en la pausa. Leer no es solo entretenimiento; es un acto de humanidad.

“La literatura es mentira, pero de la buena”, escribió Juan Rulfo. Tal vez sea esa mentira —la que nos hace más verdaderos—, la que más necesitamos hoy.

El Día Mundial del Libro: una fecha para no olvidar

El 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. No es una fecha cualquiera: ese día murieron tres gigantes de la literatura universal: Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. Sin embargo, nadie los ha enterrado del todo. Siguen vivos en sus páginas. Escribir es, en esencia, un intento de escapar a la muerte.

“Cambiar el mundo, amigo Sancho, no es locura ni utopía, sino justicia”, escribió Cervantes a través de su Quijote. Y lo mismo sentimos quienes escribimos: cada palabra es una lanza contra el olvido, la injusticia y el silencio.

“Me moriré en París con aguacero”, presagió Vallejo. Al igual que él, morimos un poco cada vez que se pierde un lector.

El derecho de autor como escudo silencioso

Pero, ¿qué ocurre con quienes escriben hoy? ¿Qué defensa tienen cuando el libro ya no se valora, cuando se fotocopia sin remordimiento, se descarga sin crédito y se reproduce sin nombre?

Aquí entra en escena el derecho de autor, ese escudo que no se ve, pero que permite que sigamos escribiendo.

El derecho de autor no es burocracia ni censura. Es memoria y justicia. Reconoce que una obra tiene un padre o una madre, y que su voluntad importa. Protege lo más básico: el derecho a que te nombren, a que no destruyan tu obra, a que no lucren con ella sin tu consentimiento.

Y, sí, también es el pan que alimenta el oficio, el alivio de las cuentas que se equilibran, el aliento que nos permite seguir trazando letras en el vacío.

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”, escribió Galeano. Los autores somos eso: pequeñas voces con un gran eco.

Crear es ya una afirmación de existencia

En muchos lugares del mundo, el reconocimiento como autor no depende de trámites ni formalidades. Basta con crear. El acto mismo de escribir ya es una declaración de existencia.

Sin embargo, existen registros voluntarios que permiten dejar constancia de esa creación: una especie de “partida de nacimiento” para la obra, protegida ante el olvido o el abuso. No son cadenas, sino huellas, pruebas de que cada historia nace con un nombre, una intención, una voz.

Moral, patrimonio y respeto por la palabra

Los derechos de autor se dividen en morales y patrimoniales.

Los primeros son eternos: nadie puede quitarte el derecho a ser autor.

Los segundos son la manera en que decides qué se hace con tu obra: si se imprime, se vende, se transforma en película o se adapta al teatro. Todo eso te pertenece.

No es codicia; es trabajo. Y, como cualquier trabajo, merece respeto.

Tecnología: progreso y amenaza

Los tiempos han cambiado. La tecnología ha traído maravillas, pero también sombras. Hoy todo se copia, se comparte y se transforma en segundos.

El riesgo es que se olvide que detrás de cada archivo hay un corazón latiendo.

La obra ya no tiene rostro. La voz del autor se difumina entre enlaces rotos y archivos anónimos.

“Lo esencial es invisible a los ojos”, escribió Antoine de Saint-Exupéry en El Principito. Y eso es lo que perdemos cuando dejamos de ver al autor detrás de la obra: lo esencial.

La urgencia de volver a leer

La inmediatez nos ha robado la paciencia. Leer es esperar, es convivir con el silencio, es dejar que una historia nos lleve sin saber adónde.

Pero ahora queremos todo al instante. Queremos saber sin profundizar, opinar sin haber leído, compartir sin haber sentido.

El hábito de la lectura se desvanece, y con él, se debilita también la necesidad de proteger a quien escribe.

“Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros”, escribió Franz Kafka.

Y quizás por eso urge tanto volver a leer: para romper el hielo de la indiferencia, del ruido, del olvido.

“No hay oscuridad sino ignorancia”, escribió Shakespeare en Noche de Reyes. Y esa es, quizá, la tragedia más grande de este tiempo: no solo que se lea menos, sino que se olvide por qué importa leer.

Mientras alguien escriba y alguien lea…

Aun así, sigo escribiendo. Porque en cada rincón hay un lector esperando el eco de una palabra que resuene con su ser.

Porque un libro no es solo papel o tinta: es el eco de una voz, el soplo de un espíritu, la resistencia de una época.

La literatura, al igual que la vida misma, no desaparece por falta de ruido, sino por ausencia de amor.

“Solo cabe progresar cuando se piensa en grande, solo es posible avanzar cuando se mira lejos”, dijo Ortega y Gasset.

Mientras alguien lea, las palabras seguirán respirando.

Proteger un libro es proteger la memoria.

Defender el derecho de autor es, en el fondo, defender la promesa de que, mientras alguien escriba y alguien lea… las palabras no morirán.

Contacto: mensajes@jachalmagazine.com.ar

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Becas Progresar: cómo reclamar si la solicitud fue rechazada por motivos académicos

Capital Humano aclaró cómo reclamar rechazos académicos de Becas Progresar Superior. El trámite es online, permite corregir datos y debe hacerse antes del 3 de julio.

El Ministerio de Capital Humano informó cómo deben reclamar los estudiantes cuya solicitud de Becas Progresar Superior fue rechazada por motivos académicos. La aclaración llega en medio de la espera de miles de postulantes que aún no recibieron una respuesta oficial y que, en caso de haber sido rechazados por errores en la información académica, todavía pueden pedir una revisión. El trámite debe realizarse de manera virtual y antes del 3 de julio de 2026.

Según explicó la cartera, la instancia de reclamos está dirigida exclusivamente a quienes recibieron un rechazo por inconsistencias en la carrera declarada, las materias informadas o la certificación académica realizada por la institución educativa. Una vez enviado el reclamo, la solicitud vuelve a revisión, aunque la decisión final queda en manos de la Secretaría de Educación.

Para iniciar el proceso, el estudiante debe ingresar al portal de Becas Progresar con su usuario de Mi Argentina, acceder a la sección “Mis solicitudes” y seleccionar el botón azul “Reclamo académico”. Allí podrá revisar y corregir la información vinculada a su carrera o a las materias cursadas. Tras confirmar el trámite, el estado de la solicitud debería cambiar a “En reclamo”. Si esto no ocurre, se recomienda verificar nuevamente el procedimiento antes del cierre del plazo.

Capital Humano recordó que la presentación del reclamo es solo el primer paso. Luego, la universidad o instituto donde cursa el estudiante deberá ingresar al sistema para certificar la información actualizada. Recién después de esa validación, la Secretaría de Educación volverá a evaluar la inscripción.

Ante las consultas, se aclaró además que el reclamo solo puede realizarse de manera online y no es posible gestionarlo en oficinas de Anses, ya que el organismo previsional no interviene en esta instancia del programa.

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Messi, Mbappé y cifras millonarias: los datos más sorprendentes del Mundial 2026

El Mundial 2026 dejó cifras impactantes: récords, fortunas y estadísticas históricas. Varias de ellas tienen a Lionel Messi como protagonista.

El Mundial 2026 atraviesa su etapa decisiva y, con tres semanas de competencia, el torneo ya dejó una serie de cifras impactantes que ayudan a dimensionar la magnitud del evento y el rendimiento de sus principales figuras. Con 48 selecciones en la fase de grupos y 32 clasificadas a los cruces eliminatorios el doble que en las últimas diez ediciones, la Copa del Mundo ya entregó sorpresas resonantes, como las eliminaciones de Alemania y Países Bajos, y la clasificación histórica de Paraguay y Marruecos a los octavos de final.

Entre los datos más llamativos aparece el valor económico que rodea al torneo: US$ 713.000 es el valor aproximado del oro del trofeo, mientras que US$ 50 millones se reparten en premios y US$ 32.970 cuesta una entrada premium para la final, cifra que se multiplica en el mercado de reventa, donde algunos asientos llegaron a ofrecerse por US$ 2,3 millones cada uno. A esto se suman gastos adicionales que encarecen la experiencia de los hinchas: estacionamientos de hasta US$ 300, cervezas a US$ 20 y pasajes de tren de US$ 98 entre Nueva York y Nueva Jersey.

El torneo también exhibe cifras deportivas extraordinarias. Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, con fortunas estimadas en US$ 1.100 millones y US$ 1.200 millones respectivamente, son los dos únicos multimillonarios que participan del Mundial. Ambos alcanzaron otro récord: disputan su sexta Copa del Mundo, igualando al mexicano Guillermo Ochoa. En cuanto a rendimiento, Messi lidera la tabla histórica de goleadores con 19 tantos, superando los 16 de Miroslav Klose, mientras que Kylian Mbappé acecha con 18 goles en 18 partidos y se perfila como favorito para la Bota de Oro.

El Mundial también dejó marcas colectivas: Estados Unidos acumula 10 derrotas consecutivas ante selecciones europeas, mientras que Países Bajos sostuvo una racha de 16 partidos mundialistas sin perder en tiempo reglamentario, hasta caer por penales ante Marruecos. En materia física, el paraguayo Andrés Cubas registró 31 kilómetros recorridos en cuatro partidos, la cifra más alta del torneo, y Mbappé alcanzó una velocidad de 37,7 km/h, la mayor del certamen.

Las apuestas también reflejan tendencias: Francia es el principal candidato al título con probabilidades de +180 en FanDuel y +190 en DraftKings, además de liderar el valor de mercado con un plantel estimado en US$ 1.700 millones. El país europeo también es el origen de 98 jugadores que participan del Mundial, aunque solo 22 representan a su selección.

En el plano social, Cabo Verde se convirtió en el país con menor población 500.000 habitantes en alcanzar la fase eliminatoria, tras empatar con Arabia Saudita, España y Uruguay. En materia de audiencia, la victoria de Estados Unidos ante Paraguay promedió 18 millones de espectadores en Fox, récord para una transmisión en inglés de un partido masculino en ese país, mientras que Telemundo y Peacock alcanzaron 13 millones en español.

Con 104 partidos programados y una audiencia global que podría superar los 5.000 millones, el Mundial 2026 se consolida como el mayor espectáculo deportivo del planeta, con cifras que reflejan su escala económica, su impacto cultural y el protagonismo de figuras como Lionel Messi, que sigue escribiendo capítulos históricos en su última Copa del Mundo.

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Anses precisó cómo solicitar la AUH y recordó que el trámite puede demorar hasta 90 días

Anses aclaró cómo solicitar la Asignación Universal por Hijo, qué requisitos deben cumplirse y qué documentación presentar. El trámite puede demorar entre 60 y 90 días.

La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) difundió una aclaración sobre la forma correcta de solicitar la Asignación Universal por Hijo (AUH), detallando los requisitos y la documentación necesaria para acceder al beneficio. La prestación está destinada a familias vulnerables y alcanza a trabajadores informales, monotributistas sociales y empleados del servicio doméstico con hijos menores de 18 años o con discapacidad.

La AUH fue creada por el Decreto 1602/2009, que estableció las condiciones para su otorgamiento. Entre los requisitos principales figuran no tener empleo formal con excepción de monotributistas sociales y trabajadores del Régimen de Casas Particulares y contar con ingresos que no superen el salario mínimo, vital y móvil. También se exige ser argentino con residencia en el país, o acreditar dos años de residencia para personas extranjeras o naturalizadas. En el caso de los hijos, deben ser solteros y menores de 18 años, salvo cuando se trata de personas con discapacidad, para quienes no rige el límite de edad.

Para iniciar el trámite, Anses recomendó ingresar a la plataforma Mi Anses y verificar que los datos personales, de contacto y los vínculos familiares estén correctamente registrados. Si alguno de ellos presenta errores o no figura en el sistema, será necesario solicitar una actualización aportando la documentación correspondiente.

La documentación requerida incluye el DNI del grupo familiar, la partida de nacimiento del hijo, el certificado de matrimonio o convivencia en caso de corresponder y el Certificado Único de Discapacidad (CUD) cuando se trate de hijos con discapacidad. Una vez validada la información y confirmados los requisitos, el organismo habilita el cobro de la AUH, proceso que puede demorar entre 60 y 90 días.

Anses recordó que la prestación se liquida mensualmente con el pago del 80% del monto, mientras que el 20% restante se retiene hasta la presentación anual de la Libreta, documento que acredita controles de salud, vacunación y asistencia escolar. No obstante, las familias con hijos de hasta 5 años pueden percibir el 100% del beneficio cuando los controles sanitarios se verifican automáticamente mediante el intercambio de datos con el Ministerio de Salud.

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