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Sociedad y Economía

Más de la mitad de los niños en Argentina es pobre: la UCA expone un cuadro crítico

La Universidad Católica Argentina (UCA) volvió a encender una señal de alerta sobre la situación social del país: más de la mitad de los niños, niñas y adolescentes vive en condiciones de pobreza.

El dato surge del último informe de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), que revela que en 2025 el 53,6% de la infancia es pobre, mientras que el 10,7% se encuentra en situación de indigencia. A esto se suma un indicador especialmente crítico: el 28,8% de los menores enfrenta inseguridad alimentaria, y dentro de ese grupo, un 13,2% padece su forma más severa.

Aunque el estudio muestra una mejora respecto de los picos registrados en 2023 y 2024, el panorama sigue siendo más grave que el de hace una década. La advertencia de la UCA es clara: la recuperación reciente no alcanza para revertir un deterioro estructural que se profundizó con cada crisis económica.

El informe reconstruye la evolución de la pobreza infantil desde 2010 y muestra una tendencia ascendente con breves períodos de alivio. En 2010, el 45,2% de los menores era pobre; tras una mejora en 2011-2012, la curva volvió a subir casi de manera ininterrumpida hasta alcanzar su máximo en 2023, con un 62,9%.

La baja registrada en 2024 y 2025 representa un respiro, pero no una solución. La indigencia siguió un recorrido similar: tras escalar hasta 17,7% en 2024, descendió a 10,7% en 2025, acercándose a niveles previos pero sin consolidar una tendencia estable.

El estudio subraya que las políticas de transferencia de ingresos como la asistencia alimentaria o la Asignación Universal por Hijo cumplen un rol de contención, pero no logran cubrir a la totalidad de los hogares vulnerables. La cobertura de la AUH, por ejemplo, cayó a 42,5%, dejando fuera a parte de la población pobre.

Alimentación, salud y hábitat: un deterioro multidimensional

La dimensión alimentaria es la más crítica: casi tres de cada diez niños no acceden regularmente a alimentos, y la asistencia alimentaria llegó al 64,8%, el nivel más alto registrado. Pero el deterioro también se extiende a otras áreas esenciales:

  • Salud: el 19,8% de los niños dejó de asistir a controles médicos u odontológicos por motivos económicos.
  • Vivienda: el 18,1% vive en condiciones precarias y el 20,9% en hacinamiento.
  • Saneamiento: el 42% no tiene acceso adecuado a servicios básicos.

Estos indicadores muestran que la pobreza infantil no se limita al ingreso, sino que afecta dimensiones clave del desarrollo humano.

El informe de la UCA llega en un momento en que el Gobierno concentra su estrategia en el orden fiscal y la estabilización macroeconómica. Sin embargo, los datos introducen presión sobre la agenda social: la persistencia de la pobreza infantil obliga a equilibrar el ajuste con mecanismos de contención, especialmente en los sectores más vulnerables.

El estudio también reabre el debate legislativo sobre políticas de ingresos, empleo y cobertura social, y expone los límites de las herramientas actuales para revertir un fenómeno que se ha vuelto estructural.

Entre la estabilización y la deuda social

La UCA plantea un diagnóstico que no cierra, sino que tensiona. La mejora reciente convive con niveles de pobreza superiores a los de hace más de diez años, lo que evidencia un problema profundo aún sin resolver.

El futuro dependerá de variables clave: la recuperación del empleo, la evolución del ingreso real, la cobertura de políticas sociales y la capacidad del Estado para sostener la reducción de la pobreza más allá del ciclo económico.

En ese escenario, la infancia vuelve a ser el indicador más sensible y, al mismo tiempo, el más revelador de la consistencia o los límites del modelo económico en marcha.

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Más del 50% de los adultos en Argentina ya estuvo expuesto al dengue: las consecuencias que alertó un estudio

Una reciente investigación realizada por científicos argentinos detectó un aumento sin precedentes en la presencia de anticuerpos contra el virus, con diferencias marcadas entre regiones y grupos etarios

Un estudio publicado en la revista The Lancet Regional Health – Americas muestra un salto histórico en la cantidad de personas con defensas contra el dengue en Argentina. El análisis, realizado sobre más de cinco mil donantes de sangre de distintas regiones del país con alta prevalencia del virus, indica que la mitad de los adultos ya estuvo expuesta, según datos recolectados en el 2025.

Los resultados, obtenidos por un equipo conformado por científicos del CONICET y otras instituciones nacionales, revelan grandes diferencias entre provincias y grupos de edad: algunas zonas del norte superan el 70% de personas con anticuerpos, mientras que en otras los valores resultan mucho menores. Las conclusiones subrayan la urgencia de adaptar la vigilancia y la prevención según la realidad de cada territorio.

El trabajo subraya que Argentina experimentó en la última década dos epidemias de dengue sin precedentes. La última, en la temporada de 2023-2024, dejó más de 580.000 casos y alrededor de 400 fallecidos, lo que impulsó la necesidad de generar datos actuales y fiables sobre la circulación viral. Los autores utilizaron dos rondas de muestreo (2023 y 2025) para captar el impacto acumulado.

La seroprevalencia es una medida que indica cuántas personas, dentro de un grupo, tienen anticuerpos en la sangre contra un virus, en este caso, el dengue. Esto significa que esas personas estuvieron expuestas al patógeno en algún momento, incluso si no tuvieron síntomas. Medirla ayuda a saber qué parte de la población ya tuvo contacto con la enfermedad, aunque nunca haya recibido un diagnóstico. Esto es precisamente lo que estudió el equipo científico.

Diseñaron un relevamiento sobre donantes de sangre adultos en tres grandes regiones de Argentina: el centro, el noreste y el noroeste del país. El estudio incluyó a 5.443 personas, la mayoría de ellas de mediana edad y con una proporción de mujeres cercana al 44%. Para detectar si las personas habían estado en contacto con el dengue, se utilizó un análisis de sangre llamado ELISA, considerado muy preciso por su alta sensibilidad y especificidad.

En el análisis realizado en 2023, el 23,1% de los donantes presentaba anticuerpos contra el dengue, lo que equivale a casi uno de cada cuatro adultos evaluados. Dos años después, en 2025, la proporción subió a 50,6%, es decir, la mitad de los participantes. “El incremento refleja la magnitud de los brotes recientes de Argentina en 2022/23 y 2023/24. Además, la expansión del vector Aedes aegypti hacia regiones templadas y frías favoreció la transmisión en áreas donde antes era más limitada”, afirmó Federico Di Lello, investigador del CONICET quien participó del estudio, en diálogo con Infobae.

Los valores más altos de exposición al virus se registraron en provincias del norte y noreste, como Tucumán (78,8%) y Santiago del Estero (78,5%). En comparación, en regiones del centro del país y en el área metropolitana (incluyendo Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y el AMBA), la prevalencia se mantuvo entre 31,9% y 35,7%. “El clima cálido en esas regiones favorece la proliferación del mosquito y el dengue tiene una circulación histórica más intensa también asociada con los países limítrofes”, apuntó Di Lello.

Y agregó: “En la Región Centro, aunque las condiciones climáticas son menos propicias, igualmente se han observado seroprevalencias muy elevadas. Esto se relaciona con la gran densidad poblacional, especialmente en el AMBA, que facilita la transmisión viral incluso en ambientes menos favorables para el vector. En conjunto, los hallazgos muestran cómo factores ambientales, demográficos y la intensidad de circulación en los últimos brotes interactúan para moldear la dinámica del dengue en distintas zonas del país”.

Infobae

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Mendoza habilita el uso veterinario del cannabis medicinal

La provincia reglamentó el programa REPROVET, que establece un sistema de acceso, prescripción, cultivo y control de derivados de cannabis para tratamientos veterinarios. La normativa alcanza a profesionales, tutores de mascotas y organizaciones vinculadas al bienestar animal.

Mendoza se convirtió en la primera jurisdicción argentina en establecer un marco regulatorio integral para la utilización de cannabis medicinal en animales. A través de una resolución publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno provincial formalizó la creación del Programa de Acceso a Cannabis Medicinal para Pacientes Veterinarios (REPROVET), una iniciativa que busca ordenar y supervisar el uso terapéutico de estos productos en distintas especies.

El programa funcionará bajo la órbita del Registro Provincial del Cannabis y Cáñamo Industrial (RPCCI) y tiene como objetivo garantizar que los tratamientos se desarrollen bajo criterios de seguridad, trazabilidad y control sanitario.

La normativa parte de una concepción que reconoce a los animales como seres sintientes y promueve mecanismos de protección orientados a mejorar su bienestar, especialmente en aquellos casos en los que el cannabis pueda utilizarse como alternativa terapéutica o paliativa frente a determinadas patologías.

La reglamentación contempla distintos registros obligatorios para quienes intervengan en el proceso. Por un lado, los tutores o responsables de animales que requieran tratamientos con cannabis deberán obtener una certificación específica. Sin embargo, la inscripción no podrá realizarse de manera particular, ya que el trámite deberá ser iniciado por el médico veterinario tratante mediante la carga de la documentación clínica correspondiente en la plataforma oficial.

Una vez aprobado el registro, el certificado habilitará la tenencia y administración de los productos indicados, aunque no permitirá actividades vinculadas al cultivo de cannabis.

La resolución también crea el Registro de Médicos Veterinarios Prescriptores (REMVEP). Los profesionales que deseen indicar tratamientos con cannabis deberán acreditar capacitación específica en medicina cannabinoide veterinaria y demostrar que no poseen sanciones éticas o disciplinarias vigentes.

La autorización tendrá una vigencia de tres años y será renovable. Además de prescribir, los veterinarios podrán realizar el seguimiento clínico de los pacientes y gestionar la documentación exigida por el sistema.

La normativa contempla la posibilidad de que determinados veterinarios produzcan cannabis destinado exclusivamente a sus pacientes. Para ello deberán obtener un permiso especial de cultivo, declarar el lugar de producción, presentar planes anuales, mantener registros de trazabilidad y someter cada lote a controles técnicos y de laboratorio.

También podrán participar asociaciones civiles y fundaciones sin fines de lucro dedicadas al cuidado animal. Estas entidades deberán contar con dirección médica veterinaria habilitada y un responsable técnico especializado en producción de cannabis.

El esquema establece restricciones precisas para la cantidad de plantas permitidas, diferenciando entre cultivos exteriores e interiores y vinculando la producción con el número de pacientes registrados.

En cultivos al aire libre, una planta en floración anual podrá abastecer a 13 pacientes activos. Los veterinarios tendrán autorización para producir hasta 16 plantas por año, mientras que las asociaciones podrán llegar a 32.

Para cultivos bajo techo, la relación será de una planta por paciente registrado. En estos casos, los profesionales podrán alcanzar hasta 140 plantas anuales distribuidas en cuatro ciclos productivos, mientras que las organizaciones podrán llegar a 280 plantas por año.

Memo

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El brote de ébola crece en Congo y Uganda y la OMS advierte por la crisis humanitaria

El avance del ébola en la República Democrática del Congo y Uganda encendió una nueva alerta internacional. La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó un aumento sostenido de casos sospechosos y contagios verificados, lo que llevó a reforzar la vigilancia epidemiológica global.

En Argentina, especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA aclararon que, si bien se trata de una enfermedad de alta mortalidad, el riesgo actual para el país es bajo.

La infectóloga Mónica Foccoli, jefa de la División Infectología del Hospital de Clínicas, explicó que el brote continúa circunscripto a África central y que Argentina no posee vuelos directos con las zonas afectadas. “No hay que entrar en pánico. La enfermedad está localizada en Uganda y el Congo, y Argentina no tiene conexión aérea directa con esos países”, señaló.

La OMS elevó a más de 900 los casos sospechosos y confirmó 101 contagios en once zonas sanitarias del Congo hasta el 23 de mayo. El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la expansión ocurre en un contexto extremadamente complejo: conflicto armado, desplazamientos internos y una crisis humanitaria que dificulta el rastreo de contactos y la atención médica.

En la provincia de Ituri, epicentro del brote, casi cinco millones de personas viven en medio de violencia persistente. “Uno de cada cuatro necesita asistencia humanitaria y uno de cada cinco está desplazado internamente”, alertó Tedros. La OMS mantiene equipos en terreno, incluso en zonas de difícil acceso.

Qué es el ébola y cómo se transmite

El ébola es una enfermedad viral grave perteneciente al grupo de las fiebres hemorrágicas. Según Foccoli, se cree que el principal reservorio son murciélagos frugívoros. La transmisión ocurre por contacto directo con sangre, secreciones u otros fluidos corporales de personas o animales infectados.

Los síntomas aparecen entre 2 y 21 días después de la exposición. La primera fase suele parecerse a un cuadro gripal: fiebre, dolor muscular, debilidad, fatiga y cefalea. En casos graves, puede evolucionar hacia hemorragias internas y externas, con una mortalidad que puede superar el 50 %.

Actualmente no existe un tratamiento específico. El abordaje es sintomático y de soporte. Aunque hay una vacuna disponible, no cubre la variante Bundibugyo, responsable del brote actual.

Riesgo para Argentina: bajo, pero con vigilancia activa

Los especialistas remarcan que el riesgo para Argentina es muy bajo debido a:

  • La ausencia de vuelos directos con Congo y Uganda
  • La localización geográfica del brote
  • Los controles sanitarios internacionales vigentes

Sin embargo, recomiendan información confiable, vigilancia epidemiológica y consulta médica inmediata ante cualquier síntoma compatible en personas que hayan viajado a zonas afectadas o tenido contacto con viajeros provenientes de África central.

“La clave es estar informado y consultar ante la mínima duda”, insistió Foccoli.

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