Colombia atraviesa una de las definiciones electorales más ajustadas de su historia reciente. Con el 99 % del preconteo escrutado, el candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella aparece al frente del balotaje presidencial con 12.842.300 votos (49,71 %), apenas por encima del postulante del Pacto Histórico, Iván Cepeda, que suma 12.566.595 votos (48,64 %).
La diferencia entre ambos es de menos de un punto, un margen tan estrecho que abre un escenario de máxima tensión política y jurídica.
Los datos difundidos por la Registraduría Nacional del Estado Civil corresponden al preconteo, un procedimiento rápido y sin validez legal que se realiza la misma noche de la elección para informar tendencias. La definición oficial llegará recién con el escrutinio, proceso que puede extenderse varios días y que es el único con capacidad para proclamar un ganador.
Aun así, varios medios colombianos ya proyectan a De la Espriella como vencedor. El candidato, un abogado de perfil ultraderechista que ya había liderado la primera vuelta, se proclamó presidente electo y aseguró haber recibido el reconocimiento del presidente estadounidense Donald Trump. “Ha manifestado su apoyo y el reconocimiento de nuestra victoria”, afirmó.
Del otro lado, Cepeda llamó a la cautela y anunció que su fuerza política impugnará 33.000 mesas en todo el país. “El preconteo es solo un dato informativo. No es oficial ni vinculante”, advirtió, al tiempo que destacó que miles de testigos y equipos legales ya trabajan en la presentación de reclamos.
El presidente del Consejo Nacional Electoral, Cristian Quiroz, recordó que el escrutinio es el único proceso válido y que, en elecciones tan ajustadas, los números pueden modificarse. “Esperamos que sea rápido”, señaló, aunque admitió que en la primera vuelta el procedimiento demoró más de un día.
La situación remite a antecedentes recientes: en 2022, el escrutinio terminó revirtiendo la tendencia inicial del preconteo y consagró ganador a Gustavo Petro, pese a no haber liderado la noche de la elección.
Una jornada sin incidentes, pero con final abierto
La votación transcurrió con normalidad en todo el país. Los colombianos eligieron quién gobernará entre 2026 y 2030, en un clima de expectativa creciente por la paridad del resultado.
De la Espriella, que representa a una alianza de ultraderecha, y Cepeda, figura central del oficialismo de izquierda, protagonizan un duelo político que refleja la polarización del país. La diferencia de 0,96 % entre ambos y la posibilidad de revisar miles de mesas anticipan un proceso que podría extenderse varios días, tal como ocurrió en Perú en 2021.
Por ahora, Colombia permanece en vilo. El preconteo muestra una ventaja mínima para De la Espriella, pero el resultado definitivo dependerá del escrutinio, la instancia legal que deberá validar, corregir o eventualmente modificar los números preliminares.
Colombia recibe apoyo internacional mientras continúa la emergencia por el terremoto
Estados Unidos y Brasil expresaron solidaridad y ofrecieron ayuda a Colombia tras el terremoto de 7,4. Líderes internacionales acompañan la emergencia.
La comunidad internacional reaccionó con rapidez y contundencia tras el potente terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia y dejó un saldo parcial de al menos 72 muertos, un número indeterminado de heridos y daños severos en varias ciudades del país. A medida que avanzan las tareas de rescate y se actualizan los reportes oficiales, distintos líderes mundiales expresaron su solidaridad y ofrecieron asistencia para reforzar la respuesta ante la emergencia.
El Gobierno de Estados Unidos fue uno de los primeros en pronunciarse. El secretario de Estado, Marco Rubio, informó en la red X que la administración norteamericana “sigue de cerca” la situación y está “preparada para apoyar al pueblo de Colombia”. La cadena CNN y la Agencia Noticias Argentinas consignaron que Washington evalúa mecanismos de cooperación inmediata, especialmente en materia de logística y asistencia humanitaria.
Desde la región, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó su preocupación por la magnitud del sismo y envió un mensaje de solidaridad a las familias de las víctimas. A través de sus redes sociales, Lula aseguró que su Gobierno está dispuesto a brindar ayuda y subrayó el acompañamiento del pueblo brasileño en un momento crítico para Colombia. “En nombre del pueblo brasileño, expreso mi solidaridad con el pueblo colombiano, especialmente con las familias de las víctimas y todos los afectados por los temblores”, escribió el mandatario.
La reacción internacional se suma a los esfuerzos internos que Colombia despliega para enfrentar la emergencia. El terremoto provocó evacuaciones masivas, daños estructurales en edificios públicos y privados, interrupciones en servicios esenciales y el colapso de viviendas en distintas ciudades. Las autoridades locales continúan evaluando el alcance de los daños mientras se desarrollan operativos de rescate en zonas donde se reportan personas atrapadas bajo los escombros.
El epicentro del sismo se registró en el departamento de Chocó, pero los efectos se sintieron en amplias regiones del país, incluyendo Bogotá, Cali, Pereira, Manizales y Barranquilla, además de zonas fronterizas con Ecuador y Panamá. La magnitud del evento generó preocupación global y activó los protocolos de asistencia internacional que suelen desplegarse en catástrofes de gran escala.
Mientras continúan las réplicas y se actualizan los informes oficiales, Colombia recibe mensajes de apoyo de gobiernos, organismos multilaterales y líderes internacionales que se muestran dispuestos a colaborar en las tareas de rescate, asistencia humanitaria y reconstrucción.
Devastación en Colombia: 130 muertos y ciudades colapsadas tras el terremoto
Un sismo de 7,4 dejó 130 muertos y 570 heridos en Colombia. El Gobierno declaró desastre nacional y activó operativos de rescate en zonas críticas.
Colombia atraviesa una de las peores emergencias de su historia reciente tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste del país el lunes y dejó al menos 130 muertos, 570 heridos y daños severos en infraestructura crítica.
El Gobierno declaró la situación de “desastre nacional” para agilizar la movilización de recursos, coordinar el rescate de personas atrapadas y evaluar el impacto estructural del sismo, cuyo epicentro se registró en San José del Palmar, Chocó, a 103 kilómetros de profundidad.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el viernes, informó que el terremoto afectó 1575 viviendas, además de 18 centros de salud, 52 centros educativos, 17 centros comunitarios y 18 vías. También confirmó daños en seis aeropuertos, que permanecen sin operación comercial, y otro con afectación en su pista de aterrizaje. “La prioridad es rescatar a todas las personas que se encuentran bajo escombros”, afirmó el mandatario al difundir el reporte oficial del mediodía.
La magnitud del evento obligó al Gobierno a activar el Comité Extraordinario para el Manejo de Desastres, encabezado por el propio presidente. Se conformaron equipos de trabajo liderados por el vicepresidente José Manuel Restrepo y distintos ministros, distribuidos en las zonas más afectadas. Restrepo viajó a Manizales, mientras que en el Chocó —departamento del epicentro— operan la ministra de Salud, Ana María Vesga, y el ministro de Defensa, Jorge Mora. En el Eje Cafetero, especialmente en Pereira, trabaja el ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, y en el Valle del Cauca lo hace la ministra de Transporte, Elsa Noguera.
El sismo se sintió en Bogotá, donde se produjeron evacuaciones en edificios públicos, centros comerciales y complejos residenciales. También hubo reportes de temblores en Barranquilla, en el vecino Ecuador y en Panamá, según organismos internacionales. En Cali, el alcalde Alejandro Eder informó sobre “afectaciones graves” y confirmó que al menos 19 estructuras colapsaron con personas atrapadas. La ciudad declaró alerta roja hospitalaria, al igual que Antioquia, ante la llegada masiva de heridos: solo en Cali se contabilizan más de 380 lesionados, cifra que supera ampliamente el reporte inicial del Gobierno.
El Servicio Geológico Colombiano confirmó que se trata del evento sísmico de mayor magnitud registrado en Colombia en el siglo XXI. Hasta el momento se contabilizan 21 réplicas, y no se descarta que continúen. La entidad recordó que en la misma zona ocurrió un terremoto de magnitud 7,2 en noviembre de 1979.
La emergencia también provocó interrupciones en el suministro eléctrico en departamentos del suroccidente del país, entre ellos Caldas, Cauca, Chocó, Huila, Nariño, Putumayo, Quindío, Risaralda, Tolima y Valle, según informó XM, administrador del Sistema Interconectado Nacional.
En Quibdó, capital del Chocó, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba Curi confirmó daños graves en edificaciones y afectaciones en el aeropuerto El Caraño, que quedó fuera de operación. En Bogotá, el alcalde Carlos F. Galán habilitó seis centros de acopio para recibir donaciones destinadas a las ciudades más afectadas.
La comunidad internacional expresó rápidamente su solidaridad. El Ministerio de Relaciones Exteriores agradeció el apoyo de diversos países, entre ellos Argentina, cuyo canciller Pablo Quirno transmitió condolencias y la disposición de brindar asistencia. También enviaron mensajes de apoyo Estados Unidos, Brasil, México, Italia, España, Perú, Israel, Ucrania, Guatemala, El Salvador, Chile, Ecuador, Panamá y Venezuela.
El impacto del terremoto alcanzó incluso al ámbito deportivo. La DIMAYOR suspendió los partidos programados para el lunes y reprogramó los del martes. Clubes internacionales como Real Madrid, Tottenham, Palmeiras, Chelsea y Corinthians enviaron mensajes de solidaridad. En el plano regional, la CONMEBOL decidió suspender el partido entre River e Independiente Santa Fe, previsto para este miércoles en Bogotá por la Copa Sudamericana.
Mientras continúan las tareas de rescate y evaluación de daños, las autoridades mantienen el monitoreo permanente de infraestructuras estratégicas y advierten que la cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas, en un país que enfrenta una emergencia sin precedentes en lo que va del siglo.
León XIV visitará Buenos Aires, Córdoba y Luján entre el 8 y el 11 de noviembre
El Vaticano confirmó que el papa León XIV visitará Argentina del 8 al 11 de noviembre en una gira que también incluirá Uruguay y Perú.
El Vaticano confirmó este miércoles que el papa León XIV visitará la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre de 2026, en el marco de una gira regional que también incluirá etapas en Uruguay y Perú. La información fue difundida por la Sala de Prensa de la Santa Sede a través de un comunicado oficial al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
Según precisó el director de la Sala de Prensa, Matteo Bruni, el Santo Padre realizará un Viaje Apostólico del 6 al 17 de noviembre, aceptando la invitación de los jefes de Estado y de las autoridades eclesiásticas de los tres países. El itinerario comenzará en Uruguay, donde visitará Montevideo, Paysandú y Florida entre el 6 y el 8 de noviembre. Ese mismo día llegará a la Argentina, donde permanecerá hasta el 11 y recorrerá Buenos Aires, Córdoba y Luján.
Tras su paso por el país, León XIV se trasladará a Perú, donde desarrollará la etapa más extensa de la gira, del 11 al 17 de noviembre, con actividades previstas en Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa. En total, el tramo peruano comprenderá siete días de estadía, frente a los cuatro previstos en Argentina y los tres en Uruguay.
Si bien el Vaticano aclaró que el programa detallado del viaje se dará a conocer más adelante, la confirmación oficial marca el inicio de la cuenta regresiva para una visita que tendrá fuerte impacto religioso, social y político en la región. La llegada del pontífice a la Argentina será la primera de su pontificado y se espera que convoque a miles de fieles en cada una de las ciudades incluidas en el recorrido.