Perú vivió este domingo una jornada electoral decisiva con la Segunda Elección Presidencial 2026, en un balotaje marcado por la extrema paridad entre Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú).
El país eligió al mandatario que gobernará entre 2026 y 2031, en un contexto de inestabilidad política que acumuló ocho presidentes en diez años, producto de destituciones, renuncias y crisis institucionales.
Tras el cierre de mesas a las 17:00, las principales consultoras difundieron sus flash electorales, que mostraron diferencias mínimas entre ambos candidatos, configurando un empate técnico. Según Ipsos, Fujimori obtuvo 50,7% y Sánchez 49,3%, mientras que Datum registró 50,53% para Fujimori y 49,47% para Sánchez. Los márgenes estrechos llevaron a los analistas a advertir que no es posible anticipar tendencias claras hasta que avance el escrutinio oficial.
En paralelo, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) activó su plataforma digital y comenzó a publicar los primeros resultados oficiales, que se irán actualizando de manera progresiva durante la noche y la madrugada. Las autoridades electorales reiteraron que el conteo será transparente, verificable y sujeto a los procedimientos habituales de control.
La jornada se desarrolló con normalidad en la mayoría de las regiones, aunque se registraron demoras en algunos centros de votación debido a la alta afluencia de electores. Organismos de observación internacional destacaron el clima de participación y el compromiso ciudadano en un proceso considerado clave para la estabilidad democrática del país.
El balotaje de 2026 se inscribe en un escenario político complejo, marcado por la fragmentación partidaria, la desconfianza institucional y la necesidad de recomponer la gobernabilidad. Quien resulte electo deberá enfrentar desafíos estructurales como la recuperación económica, la seguridad ciudadana, la reforma del sistema político y la reconstrucción de la confianza pública.
Con los primeros datos oficiales en marcha y un conteo extremadamente ajustado, Perú aguarda con expectativa el avance del escrutinio de ONPE, que será determinante para definir al próximo presidente. Hasta el momento, no hay resultados concluyentes y la diferencia entre ambos candidatos se mantiene dentro del margen estadístico.
Choque de trenes en España: asciende a 68 la cifra de muertos en una de las peor tragedias viales
Un convoy de Renfe embistió desde atrás a una formación de Iryo que se encontraba detenida entre las localidades de Urda y Orgaz.
El ministro de Transporte confirmó fallas en el sistema automático y una maniobra en fase manual. Hay medio centenar de heridos graves y colapsaron los hospitales de la región.
Una de las catástrofes ferroviarias más graves de los últimos años en España sacudió este miércoles a la provincia de Toledo, dejando un trágico saldo provisional de al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridos, de los cuales 50 se encuentran en estado de extrema gravedad.
El siniestro se produjo pasadas las 8:54 de la mañana en el kilómetro 118 de las vías que conectan Madrid con Andalucía en una zona de monte mediterráneo entre Urda y Orgaz cuando un tren de alta velocidad de la empresa pública Renfe (que había partido desde la capital a las 8:04 con 397 pasajeros a bordo) chocó violentamente desde atrás a una formación de la compañía privada Iryo, en la que viajaban otras 147 personas, incluido un bebé.
Como producto del impacto, la locomotora del tren agresor y los últimos tres vagones de la formación embestida (que presuntamente se hallaba detenida sobre las vías) descarrilaron y cayeron al vacío por un terraplén, generando escenas de extrema desesperación y un masivo despliegue de los servicios de emergencia sanitarios y de rescate.
El factor humano y la falla en el sistema de seguridad
En las primeras horas posteriores a la tragedia, el Ministerio de Transporte español salió a brindar precisiones sobre el trasfondo técnico del accidente. De acuerdo con las primeras evaluaciones oficiales, el sistema automático de seguridad habría sufrido una falla, lo que obligó a ordenar la reanudación de la marcha bajo un protocolo de conducción manual, momento exacto en el que se produjo la colisión por alcance en la misma dirección.
El hecho reaviva de inmediato el fantasma de la inseguridad en el transporte de alta velocidad del país europeo, ocurriendo a tan solo nueve meses de la tragedia registrada en Adamuz (Andalucía), que se había cobrado la vida de 46 personas.
Hacía el mediodía, la vocera del gobierno regional de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, confirmó que la totalidad de los heridos habían podido ser rescatados del interior de los siniestrados vagones y trasladados de urgencia al Hospital Universitario de Toledo, ubicado a unos 50 kilómetros del lugar del impacto.
En paralelo, la circulación ferroviaria entre Madrid, Ciudad Real y toda la región de Andalucía quedó completamente interrumpida por tiempo indefinido. Ante la magnitud de la demanda sanitaria, las autoridades de la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha lanzaron un urgente pedido de donación de sangre a través de las redes sociales para reponer las reservas colapsadas en los centros de salud de Toledo y Ciudad Real.
Lula tras su reelección en Brasil: “esta elección mostró que Brasil no es el patio trasero de nadie”
Tras una remontada histórica frente a Flávio Bolsonaro, Lula da Silva celebró su cuarto mandato. Fuerte crítica a las tecnológicas y defensa de la soberanía.
En su primer discurso como flamante presidente reelecto por cuarta vez, Luiz Inácio Lula da Silva celebró la remontada épica en el balotaje frente a Flávio Bolsonaro. El mandatario reivindicó la soberanía nacional, cuestionó la injerencia extranjera y apuntó con dureza contra el rol de las grandes empresas tecnológicas y las plataformas digitales.
Tras consumar un hito sin precedentes en la historia electoral de Brasil —al dar vuelta una elección en segunda vuelta tras haber quedado segundo en la primera ronda—, Luiz Inácio Lula da Silva brindó un encendido discurso desde el búnker del Partido de los Trabajadores (PT) en São Paulo. Ante una multitud de militantes y referentes políticos, el mandatario de 80 años enfatizó el carácter soberano de la victoria y dejó definiciones políticas de fuerte impacto regional e internacional.
“Ganamos esta parada con todo el pueblo brasileño” y “esta elección mostró que Brasil no es el patio trasero de nadie”, sentenció el líder metalúrgico en los tramos centrales de su mensaje de media hora, en el cual hizo alusión directa a la injerencia externa durante la campaña electoral: “Tuvimos que vencer la intromisión de afuera”.
Soberanía tecnológica y regulación de las redes sociales
Uno de los ejes más destacados de la alocución presidencial estuvo centrado en la discusión sobre el ecosistema digital, la inteligencia artificial y el rol de las corporaciones tecnológicas internacionales. En clara referencia al conflicto mantenido con Meta —cuyo espacio político había denunciado censura previa sobre su propaganda—, Lula cuestionó la impunidad operativa de las plataformas:
Crímenes digitales:“No es posible que no tengamos conciencia de que un crimen digital tiene que ser tratado igual que en la vida real”, aseveró.
Control corporativo:“No podemos tener empresas monstruosas que ganan millones y no dejan un centavo en este país intentando direccionar los resultados electorales de Brasil”.
Autonomía digital:“Vamos a dejar de ser un país periférico, vamos a ser un país central”, prometió, al exigir que los centros de datos (datacenters) radicados en territorio brasileño tributen y dejen dividendos para el pueblo. En esa línea, remató: “No quiero depender de la inteligencia artificial de Estados Unidos, quiero inteligencia artificial brasileña”.
Acompañado por su vicepresidente, Geraldo Alckmin, Lula relativizó el mérito personal de la victoria y se la adjudicó al conjunto de la ciudadanía: “No fui yo quien ganó la elección, ni Geraldo. Fue el nacionalismo, la democracia y el futuro que ustedes eligieron”.
Asimismo, reivindicó la solidez institucional del gigante sudamericano frente a las potencias globales: “Es la primera vez en Brasil que se da vuelta una elección. Yo nunca gané una elección en el primer turno, pero nunca perdí una en el segundo… Dudo que Rusia, China y Estados Unidos tengan un domingo de democracia como este”.
Con esta victoria, el histórico dirigente sindical suma un nuevo capítulo a su extensa trayectoria política, consolidando su cuarto mandato no consecutivo al frente del Palacio del Planalto tras una de las contiendas más polarizadas y seguidas de la historia reciente de América Latina.
Flavio Bolsonaro habla tras la derrota y pide anular las elecciones en Brasil
Tras perder el balotaje frente a Lula da Silva, Flávio Bolsonaro rompió el silencio, desconoció el resultado y anunció que pedirá la anulación de los comicios.
El candidato del Partido Liberal desconoció los resultados oficiales del balotaje que consagraron a Luiz Inácio Lula da Silva y anunció que exigirá la nulidad de la elección. El ajustado margen de tres puntos y el giro respecto a sus promesas de campaña vuelven a encender la tensión política en el vecino país.
Tras horas de hermetismo político luego de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) ratificara la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, el candidato opositor Flávio Bolsonaro rompió el silencio para confirmar que no reconocerá el resultado de las urnas y adelantó que su espacio político judicializará el proceso. Con el 51,76% de los votos obtenidos por el líder del Partido de los Trabajadores frente al 48,24% del referente del Partido Liberal, el margen definitivo selló la victoria del actual mandatario por algo más de tres puntos porcentuales, coronando una remontada histórica tras haber quedado relegado en la primera vuelta.
El anuncio de pedir la anulación de los comicios choca directamente con los compromisos asumidos por el senador durante la contienda electoral. En agosto pasado, durante su paso por el programa Jornal Nacional, el propio Bolsonaro había afirmado públicamente que respetaría los resultados del sistema electoral; sin embargo, al ser consultado sobre una eventual derrota, había evitado comprometerse de forma directa bajo la premisa de que se consagraría victorioso.
La derrota significó un duro golpe para el bolsonarismo, que aspiraba a desalojar al PT del Ejecutivo federal de la mano del hijo del expresidente Jair Bolsonaro. La expectativa opositora se había visto fuertemente alimentada tras el resultado de la primera ronda, donde Flávio se había posicionado en la cima con el 47,03% de los sufragios frente al 45,16% del mandatario en ejercicio.
No obstante, la estrategia de movilización del oficialismo en el tramo final logró revertir la tendencia, configurando un hito inédito desde el retorno de la democracia en Brasil: es la primera vez que un candidato logra dar vuelta una elección presidencial en segunda vuelta tras haber quedado segundo en la etapa inicial.
Impacto geopolítico regional
El desenlace electoral en la principal economía sudamericana también repercute de lleno en el tablero internacional. El resultado trunca las expectativas de sectores de la derecha regional que veían en la candidatura de Bolsonaro una pieza clave para consolidar un eje conservador en el Cono Sur, un escenario que había sido explícitamente respaldado por el presidente argentino Javier Milei. Con la ratificación de Lula en el poder, se abre ahora un escenario de persistentes fricciones ideológicas y diplomáticas en la relación bilateral entre Argentina y Brasil.