El balance del operativo de seguridad arrojó un total de 214 infracciones. Pese a la irresponsabilidad de muchos al volante, desde la Policía destacaron que no se registraron víctimas fatales ni heridos de gravedad en las rutas provinciales.
La Navidad es sinónimo de reencuentro y celebración, pero para muchos sanjuaninos también fue sinónimo de imprudencia. La Dirección de Tránsito de la Policía de San Juan (D7) desplegó un intenso operativo que cubrió puntos estratégicos de toda la provincia, incluyendo ingresos, rutas interurbanas y zonas de esparcimiento.
El jefe de la división, Ricardo Díaz, confirmó en diálogo con la prensa que los resultados reflejan una preocupante vigencia del consumo de alcohol al volante. En total, se labraron 214 actas de infracción y se radiaron de circulación 141 vehículos.
El alcohol, el principal protagonista
De los vehículos retenidos, la gran mayoría 102 casos correspondieron a conductores que superaron el límite permitido de alcohol en sangre (0,5\mg).
Díaz fue tajante respecto al procedimiento legal que se aplica en estos casos: “Ante un positivo en alcoholemia, la ley nos obliga como funcionarios a retener al conductor, al vehículo y la licencia. Esto no es una cuestión negociable”.
El dato: Una vez detectada la falta, el vehículo queda radiado y la licencia es remitida al juez de faltas. El conductor, por su parte, puede quedar demorado hasta un máximo de 12 horas.
Un balance con “sabor agridulce”
Si bien los números de infracciones son altos, las autoridades ponen en valor el objetivo principal del despliegue: la preservación de la vida. Gracias a la presencia policial en los corredores viales y zonas de balnearios, no se reportaron fallecidos ni heridos de gravedad durante la jornada festiva.
Desde la fuerza señalaron que este año se viene observando una baja en la siniestralidad fatal, un indicador que atribuyen directamente a la intensificación de los controles preventivos en las calles.
¿Qué dice la ley si no estás de acuerdo?
Para evitar polémicas en los controles, el funcionario recordó que cualquier ciudadano que disienta con el resultado del alcoholímetro tiene el derecho de solicitar un análisis de sangre para determinar con exactitud técnica el grado de alcoholización.