La justicia suspendió los aumentos de prepagas impulsado en el DNU de Milei
Un juez federal de la provincia de Buenos Aires suspendió los aumentos de las cuotas de las empresas de medicina prepaga autorizados por el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 70/23 del Gobierno de Javier Milei, ante el reclamo de un afiliado.
Se trata del juez Elpidio Portocarrero de Tezanos Pinto, en calidad de subrogante durante la feria, quien en la víspera dictó otra cautelar suspendiendo la autorización por DNU para que los clubes pudieran convertirse en sociedades anónimas deportivas.
El fallo resolvió “hacer lugar a la medida cautelar solicitada, ordenando al Estado Nacional la suspensión de la aplicación de los arts. 267 y 269 de DNU”, y le ordena a la prestadora SIMECO -Servicios Consejo Salud- “readecuar las cuotas correspondientes al plan asistencial” de un afiliado, “dejando sin efecto los aumentos realizados en aplicación del decreto”.
“Ante el incremento mensual de las cuotas, no surge de las facturas acompañadas justificación o detalle de tal aumento que permite a la accionante tener mayor información al respecto y conocer el motivo que condujo al valor final comunicado”, sostuvo el juez.
Pero además, advirtió que “la tutela judicial que se solicita, implica poner en crisis la actuación del Estado Nacional, al derogar normas de protección al consumidor y usuario del sistema de medicina prepaga”.
“En consecuencia entiendo que la protección judicial debe abarcar específicamente la suspensión de los efectos de ese acto estatal”, es decir los aumentos de las cuotas autorizados por el DNU.
El fallo sólo tiene alcance para ese afiliado en particular, quien denunció un incremento del 62 por ciento en su factura de febrero.
Se trata de un hombre de 78 años de edad, jubilado, quien cobró en diciembre del año pasado 223.811,84 pesos de haber y en enero actual, 157.541,23.
Los valores de las facturas
La factura que recibió en enero (dos, en realidad, pues la segunda contempló un aumento adicional) trepó a 267.787 pesos.
El afiliado a SIMECO “requiere de permanentes prestaciones de salud y seguimiento médico por haber sufrido un ACV en el año 2017 y problemas cardiacos, además de los padecimientos propios de la edad”, explica la sentencia.
Para el juez, “las circunstancias que rodean la condición de jubilado de quien requiere tutela judicial efectiva, sumado a la ausencia de afectación a un interés público, que la medida no producirá efectos jurídicos irreversibles, más la concurrencia de los demás requisitos, hacen suponer sin ambages la procedencia la suspensión del acto estatal en ciernes”.
Portocarrero de Tezanos Pinto cuestionó que “se han derogado las funciones de la Autoridad de Aplicación quien fiscalizaba el cumplimiento de las prestaciones del PMO, los contratos y planes”.
“Fundamentalmente en el artículo que debía fiscalizar y garantizar la razonabilidad de las cuotas de los planes prestacionales; respecto del aumento de las cuotas la Autoridad de Aplicación debía autorizar el aumento ‘cuando el mismo este fundado en variaciones de la estructura de costos y razonable calculo actuarial de riesgos'”, resumió.
Récord de sífilis en Argentina: más de 46.000 casos en 2025 y el 76% de los casos afecta a jóvenes
Argentina registró más de 46.000 casos de sífilis en 2025. El 76% afecta a jóvenes y la mayoría no presenta síntomas, lo que favorece la transmisión.
En 2025 la Argentina registró más de 46.000 casos de sífilis, la cifra más alta desde que existen registros, con un 76 por ciento concentrado entre personas de 15 a 39 años. La mayoría de los casos cursa sin síntomas, lo que favorece la transmisión y dificulta la detección temprana.
Especialistas advierten que el crecimiento responde a múltiples factores: la falta de diálogo familiar sobre sexualidad, la baja percepción del riesgo entre adolescentes y jóvenes, la escasa educación sexual integral en las escuelas y la persistencia de mitos sobre el uso del preservativo.
La sífilis, causada por la bacteria Treponema pallidum, se transmite por contacto sexual y puede manifestarse inicialmente con una llaga indolora en los genitales, el ano o la boca. También puede transmitirse durante el embarazo o el parto, y en la lactancia solo si el bebé entra en contacto con una lesión en la mama.
Según el Boletín Epidemiológico Nacional, la tasa de incidencia alcanzó 117,2 casos por cada 100.000 habitantes. La ginecóloga María Daniela Faranna señala que las prácticas sexuales sin protección, el consumo de alcohol y otras sustancias que reducen las inhibiciones y la falta de estrategias de prevención aumentan el riesgo. Sostiene que es necesario volver a hablar de “doble protección”: un método anticonceptivo eficaz para prevenir embarazos y preservativo para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual. También remarca la importancia de normalizar el testeo y no esperar a tener síntomas para consultar. Advierte que tratar solo a una persona dentro de una pareja no interrumpe la cadena de transmisión y que la sífilis puede contagiarse en relaciones vaginales, anales y orales, incluso cuando no se observan lesiones visibles. Además, recuerda que haber tenido sífilis no genera inmunidad y que una persona puede reinfectarse.
Las tasas son especialmente altas entre los 20 y los 29 años y considerablemente mayores en mujeres jóvenes, aunque esto no implica mayor susceptibilidad biológica. Faranna explica que ellas tienen más oportunidades de contacto con el sistema de salud por controles ginecológicos, anticoncepción y atención durante el embarazo, lo que aumenta la detección respecto de los varones. El psicólogo y sexólogo Patricio Gómez Di Leiva advierte que una persona puede verse saludable y tener una infección sin saberlo. Plantea que la idea de que en una pareja estable no es necesario usar preservativo debe revisarse, porque la responsabilidad del cuidado es individual y los acuerdos de exclusividad no siempre se cumplen. Propone “erotizar” el preservativo, incorporarlo como parte natural del encuentro y decidir de antemano si su uso es negociable. También sugiere conversar sobre el testeo antes de la intimidad, teniendo en cuenta los períodos de ventana y las posibles exposiciones posteriores a un resultado negativo.
La antropóloga Maitén Sanguinetti observa que la mayor incidencia entre personas de 15 a 39 años revela un fenómeno generacional. Señala que muchos jóvenes atravesaron su formación con las escuelas cerradas durante la pandemia y que hoy existe una cadena de ausencias: un Estado que se retira, una escuela sin respaldo y docentes que prefieren no involucrarse ante la resistencia de algunas familias. En ese vacío, las redes sociales se convierten en la principal fuente de información. Los adolescentes, con más dudas que certezas y sin espacios de confianza en casa o en la escuela, recurren a plataformas como TikTok para obtener respuestas rápidas y sin juicio. El problema, advierte, es que esa información llega sin acompañamiento adulto y sin alguien que les diga que deben hacerse un control. La ruptura de los lazos intergeneracionales deja a los jóvenes aprendiendo entre pares que saben más o menos lo mismo y que replican contenidos mediados por algoritmos, sin guía ni contención.
La mitad de los trabajadores argentinos registrados cobra menos de $1.385.000 de bolsillo
Los salarios privados perdieron 2,8% en un año y 4,2% desde el máximo de 2025. La mitad de los trabajadores cobra menos de $1.385.000, por debajo de la canasta básica.
Los ingresos reales de los trabajadores registrados del sector privado continúan mostrando señales de deterioro. Según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), los salarios formales acumularon en junio una caída interanual de 2,8%, mientras que en julio la tendencia volvió a profundizarse con un retroceso real de 1,1%. El deterioro se observa incluso frente al mejor momento de la actual gestión presidencial, desde el pico alcanzado en febrero de 2025, el salario privado perdió 4,2% de su poder adquisitivo.
La estabilidad nominal registrada en junio no alcanzó para recomponer el ingreso real. Por el contrario, la mitad de los asalariados formales percibió menos de $1.668.430 brutos, cifra que, descontados los aportes, representa menos de $1.385.000 de bolsillo, según la estimación del investigador Luis Campos, del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma. Ese monto quedó por debajo del valor de la Canasta Básica Total (CBT), que en junio costó $1.531.473 para una familia tipo y que en agosto ya superaba los $1,6 millones.
De esta manera, una porción significativa de los trabajadores formales privados no logra cubrir con su salario neto el costo de los bienes y servicios básicos necesarios para no caer por debajo de la línea de pobreza.
Paritarias y salarios declarados: una brecha creciente
Desde la Secretaría de Trabajo explicaron que existe una diferencia entre los aumentos acordados en las negociaciones colectivas y los salarios efectivamente declarados ante el sistema previsional. En los últimos meses, las paritarias avanzaron a un ritmo superior al de los ingresos registrados, lo que refleja demoras en la aplicación de los incrementos o heterogeneidad entre actividades.
La evolución tampoco fue uniforme entre sectores. Entre las ramas que más poder adquisitivo perdieron desde el inicio de la gestión de Javier Milei se encuentran:
Transporte, almacenamiento y comunicaciones: -4,3%
Comercio: -3%
Salud: -2,7%
En contraste, algunos servicios lograron recomponer ingresos reales:
Hoteles y restaurantes: +11,8%
Servicios comunitarios, sociales y personales: +7,6%
Servicios empresariales e inmobiliarios: +6,9%
En la industria, los salarios se mantuvieron estables en términos reales, pero el sector atravesó un fuerte ajuste en materia de empleo: desde fines de 2023 perdió 88.500 puestos de trabajo, la mayor reducción entre las actividades analizadas. El dato es relevante porque industria y comercio concentran una parte sustancial del empleo privado formal.
Inflación más baja, pero sin recuperación salarial
Los especialistas advierten que la desaceleración de la inflación, por sí sola, no está generando una recuperación sostenida del salario real. El economista Gonzalo Carrera, de Equilibra, señaló que el panorama hacia adelante será complejo si no aumenta la productividad en las actividades no primarias, que concentran el 93% del empleo privado formal.
Un informe de la consultora C-P, dirigida por Pablo Moldovan y Federico Pastrana, analizó el rol de las paritarias en este contexto. Según el estudio, la desinflación no se tradujo automáticamente en mejoras del poder adquisitivo y las sumas fijas ganaron protagonismo dentro de los acuerdos salariales. Este mecanismo permite recomposiciones puntuales, pero genera resultados dispares entre actividades y trabajadores.
La consultora también destacó que la política salarial continúa siendo una herramienta central del programa antiinflacionario del Gobierno. En ese marco, el límite para las paritarias pasó de ubicarse en torno al 1%-1,5% durante el segundo semestre de 2025 a cerca del 2% en 2026, sin habilitar aumentos porcentuales que superaran de manera sostenida la inflación.
Un mercado laboral tensionado
Con salarios que pierden poder de compra, sectores con fuerte caída del empleo y una distribución del ingreso que deja a la mitad de los trabajadores por debajo del costo de la canasta básica, el mercado laboral formal enfrenta un escenario de tensión creciente. La recuperación del salario real dependerá de la evolución de la inflación, la dinámica de las paritarias y la capacidad de los sectores productivos para sostener mejoras en la productividad.
Casi 6 millones de argentinos están en mora: la deuda familiar en niveles críticos
La morosidad llegó al 12,94% y casi 6 millones de argentinos tienen atrasos de más de 90 días. Las refinanciaciones ya suman $2,6 billones.
El endeudamiento de los hogares volvió a encender señales de alerta en julio. Según estimaciones de la consultora 1816, basadas en datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU), casi 6 millones de argentinos acumulan atrasos superiores a 90 días en el pago de sus obligaciones financieras. La cifra representa el 28% de los 20,8 millones de deudores registrados y anticipa parte del diagnóstico que el BCRA difundirá en su próximo Informe de Bancos.
El relevamiento muestra que la morosidad de los hogares trepó al 12,94% dentro del sistema bancario, un salto significativo si se compara con octubre de 2024, cuando la irregularidad apenas alcanzaba el 2,5%. El deterioro se extendió a 23 de los 30 principales bancos, lo que evidencia que el fenómeno ya afecta a buena parte del sistema financiero.
Ante las dificultades para afrontar los compromisos, las refinanciaciones alcanzaron un nivel récord de $2,6 billones, equivalente al 3,7% del total de crédito otorgado a las familias. Estas reestructuraciones podrían contribuir a reducir la mora en los próximos meses, aunque el proceso es lento: un deudor refinanciado continúa figurando como moroso hasta que se regulariza completamente su situación.
Fuera del sistema bancario, el panorama es aún más complejo. Entre las entidades no financieras de crédito, la morosidad escaló al 33,69%, con Mercado Pago y Tarjeta Naranja concentrando el 54% del mercado analizado. Este segmento, que incluye billeteras digitales y emisoras de tarjetas, suele tener perfiles de clientes más sensibles a los cambios económicos y con menor acceso a financiamiento tradicional.
El informe también revela que la mitad de las personas con atrasos superiores a 90 días deben menos de $626.000, un monto que, sin embargo, adquiere un peso considerable frente a los ingresos actuales: según datos del INDEC, la mitad de los trabajadores ocupados percibe menos de $800.000 mensuales.
Desde la consultora 1816 señalaron que el aumento de la morosidad no implica necesariamente que la economía en su conjunto no pueda crecer, pero advirtieron que la magnitud del problema convierte al endeudamiento irregular en un factor crítico para millones de hogares, con impacto directo en su capacidad de consumo y en la estabilidad del sistema financiero.