El ejemplar, único en la provincia, fue rescatado por investigadores de la UNSJ en el Área Protegida de La Ciénaga y podría aportar claves sobre la biodiversidad de los mares paleozoicos.
Un hallazgo paleontológico sin precedentes fue comunicado por la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ): el descubrimiento de un molusco marino fosilizado de aproximadamente 470 millones de años en el Área Natural Protegida de La Ciénaga, en el departamento Jáchal. El rescate de este valioso ejemplar se llevó a cabo gracias al esfuerzo conjunto de investigadores, estudiantes y autoridades locales, marcando un hito para la ciencia regional.
Detalles del fósil: una ventana al Ordovícico Medio
El ejemplar fosilizado, encontrado en un rodado de piedra caliza en la zona conocida como “El Cañón”, en la localidad de Huaco, presenta características únicas. Se trata de un molusco con una conchilla espiralada de tipo girocono, de aproximadamente 30 cm de diámetro, con tabiques cóncavos y una cámara de habitación bien conservada de 15 cm.
Según los expertos, estas particularidades permiten asignarlo preliminarmente a la especie Curtocera kayseri, un cefalópodo que habitó los mares durante el Ordovícico Medio, una época clave en la historia de la Tierra que marcó una explosión en la biodiversidad marina.
El fósil proviene de capas de la Formación San Juan y, por su estado de conservación y su estructura completa, representa el primer hallazgo de este tipo en la provincia. Este descubrimiento no solo enriquece el conocimiento paleontológico regional, sino que también abre nuevas posibilidades para estudios evolutivos y sistemáticos sobre los nautiloideos, un grupo crucial para entender la vida en los océanos primitivos.
Rescate paleontológico: un esfuerzo colaborativo
El operativo de rescate, realizado el 16 de noviembre, estuvo liderado por Víctor Hugo Contreras, investigador y curador de la Colección Paleontológica del Instituto de Geología “Dr. Emiliano Aparicio” (COPAINGEO). Lo acompañaron los estudiantes de Geología Diego Segura y Ayrton Rodríguez, con el apoyo del cuerpo de guardaparques de la Subsecretaría de Conservación de San Juan, entre ellos Sergio Sosa y Matías Irrazabal.
La colaboración institucional fue clave para garantizar el resguardo del fósil. Participaron organismos como la Dirección de Patrimonio Cultural, dependiente del Ministerio de Turismo, Cultura y Deportes de San Juan, y la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS).
Un hallazgo con origen comunitario
El descubrimiento inicial fue reportado por Ayrton Rodríguez, estudiante de Geología, durante una actividad del Club Andino Jáchal. Este hecho destaca la relevancia del compromiso ciudadano en la protección del patrimonio natural, un aspecto que las autoridades resaltaron como fundamental.
Conservación y estudio del fósil
En cumplimiento con la normativa vigente, el molusco fosilizado ha sido depositado en la colección de COPAINGEO, bajo el registro INGEO-PI-2778. Este espacio, perteneciente a la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ, es un referente en el resguardo y estudio de patrimonio paleontológico.
El fósil ahora se convierte en una pieza clave para futuros estudios científicos, contribuyendo a la reconstrucción de la biodiversidad marina del Ordovícico Medio. La UNSJ destacó que este descubrimiento refuerza el papel de la universidad y de la provincia de San Juan como actores relevantes en la investigación paleontológica a nivel nacional.
Patrimonio natural: una riqueza que debe ser protegida
Este hallazgo no solo representa un avance científico, sino que también subraya la importancia de preservar las áreas naturales protegidas como La Ciénaga, espacios que custodian evidencias únicas de la historia de la Tierra.
Con iniciativas como esta, San Juan reafirma su compromiso con el resguardo de su patrimonio natural y cultural, impulsando la investigación científica y fortaleciendo el vínculo entre la comunidad, el medio ambiente y la academia.
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