En una intervención de alto perfil diplomático ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el canciller argentino Pablo Quirno reclamó una reforma estructural del organismo multilateral y advirtió que la ONU corre el riesgo de perder relevancia si no recupera capacidad de acción efectiva.
El mensaje fue pronunciado en Nueva York durante el debate abierto convocado por China bajo el eje “Defensa de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas”.
La sesión reunió a más de cien delegaciones y coincidió con un llamado de atención del secretario general António Guterres, quien alertó que la Carta fundacional está “en peligro” por la erosión del derecho internacional, las tensiones geopolíticas y el retroceso global en materia de derechos humanos.
Quirno sostuvo que la legitimidad del sistema multilateral depende de su capacidad real para intervenir en los desafíos globales. “Cuando esa capacidad se debilita, la Organización pierde autoridad y se distancia de las realidades que atraviesan los Estados”, afirmó.
El canciller propuso avanzar hacia un multilateralismo centrado en mandatos concretos, administración responsable de recursos y mecanismos de rendición de cuentas. “La retórica sin impacto erosiona la confianza e imposibilita la conducción”, señaló.
Los cuatro principios de la postura argentina
Quirno articuló la posición del país en torno a los lineamientos que el presidente Javier Milei presentó ante la Asamblea General en 2025. Los resumió en cuatro principios:
- Preservación de la paz como prioridad esencial del organismo.
- Subsidiariedad internacional, reservando la acción de la ONU para problemas que exceden la capacidad de los Estados.
- Diligencia institucional, evaluando cada estructura por su utilidad real.
- Simplificación normativa, orientada a facilitar la libertad, el comercio y la prosperidad.
El canciller vinculó estos ejes con la Iniciativa ONU80, que impulsa una revisión profunda de mandatos superpuestos, estructuras redundantes y agendas desconectadas de las necesidades actuales. “Las instituciones no se reforman por inercia. Se transforman cuando los Estados expresan con claridad lo que durante demasiado tiempo se evitó decir”, afirmó.
Quirno también respaldó explícitamente la candidatura del argentino Rafael Grossi, actual director del OIEA, para ocupar la Secretaría General de la ONU. Señaló que el próximo titular debe ser elegido por “mérito, experiencia, independencia y capacidad comprobada de gestión”.
“La Organización necesita un liderazgo con autoridad técnica y solvencia política, capaz de devolverle alma y predicamento a una estructura que debe reencontrarse con la memoria de su relevancia”, sostuvo.
Reforma del Consejo de Seguridad
El canciller apoyó una ampliación de la membresía no permanente y una mejora en la capacidad de reacción del Consejo, en línea con el diagnóstico de Guterres: un órgano que no refleje la realidad geopolítica actual “no puede cumplir plenamente con sus responsabilidades”.
Para cerrar, Quirno citó al excanciller Carlos Saavedra Lamas, primer latinoamericano en recibir el Premio Nobel de la Paz, quien defendía la unidad de las naciones libres frente a escenarios de tensión global. “La estabilidad no se preserva con inercia, sino con liderazgo y claridad moral”, recordó.
La jornada incluyó además una intensa agenda bilateral con representantes de República Checa, Indonesia, Liberia, Bahréin, Panamá y un encuentro con el canciller chino Wang Yi, quien presidió el debate.