BUENOS AIRES. -Por primera vez en la historia, el Tesoro norteamericano intervino directamente en el mercado cambiario argentino. Lo hizo a través de tres bancos internacionales, en una operación inédita que marcó el inicio formal del rescate financiero acordado con el Gobierno de Javier Milei.
En una jornada de alto impacto para los mercados, el Tesoro de los Estados Unidos realizó este jueves una intervención sin precedentes en el mercado cambiario argentino, vendiendo dólares y comprando pesos a través de tres bancos internacionales: Santander, Citi y JP Morgan. La operación confirmada por fuentes financieras y luego ratificada por el propio secretario del Tesoro, Scott Bessent marcó el inicio efectivo del paquete financiero de US$ 20.000 millones acordado entre ambos países.
El movimiento sorprendió al mercado local, que registró una inmediata reacción de los bonos y las acciones, con subas de hasta el 10%, y un descenso del tipo de cambio oficial, que cerró en $1.420, por debajo de los $1.430 del miércoles. Según operadores, la intervención estadounidense inyectó calma luego de dos semanas de fuerte presión cambiaria y un contexto de creciente incertidumbre sobre la capacidad del Gobierno para sostener las reservas.
Fuentes del sistema financiero confirmaron que el Tesoro norteamericano utilizó parte de sus Derechos Especiales de Giro (DEG) una tenencia equivalente a US$ 173.000 millones, los cambió en la Reserva Federal por dólares, y transfirió los fondos al Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF). Desde allí, los recursos fueron girados a cuentas de los bancos privados en Nueva York, que luego los canalizaron hacia sus filiales en Argentina para comprar pesos en el mercado oficial, en una maniobra “sin antecedentes”, según un ex titular del Banco Central.
Un comunicado interno del Banco Santander difundido a sus operadores confirmó la operación: “Santander ejecutó transacciones en nombre del Tesoro de los Estados Unidos con el propósito de intervenir en el mercado cambiario. En breve, el Tesoro estadounidense realizará un anuncio sobre esta operación”, señaló el mensaje que se replicó en las pantallas del sistema financiero.
La incógnita inmediata fue qué destino tendrían los pesos adquiridos. En la plaza local se observó un volumen récord de operaciones con bonos AL30, que alcanzó $379.000 millones, triplicando su flujo diario habitual. Analistas estiman que esos fondos podrían haberse utilizado para comprar títulos en pesos como garantía del swap bilateral entre ambos países, cuyo esquema opera de forma similar a un repo entre bancos centrales.
Desde Washington, Scott Bessent confirmó la operación y subrayó que Estados Unidos usó sus propios recursos del Fondo de Estabilización Cambiaria, aclarando que “no se trata de un rescate”, sino de una medida de estabilización coordinada. “Argentina enfrenta un momento de grave iliquidez. La comunidad internacional, incluyendo al FMI, apoya su prudente estrategia fiscal, pero solo Estados Unidos puede actuar con rapidez. Y actuaremos. Hoy compramos directamente pesos argentinos”, afirmó el funcionario.
El Tesoro norteamericano había concluido cuatro días de intensas reuniones con el ministro de Economía, Luis Caputo, en Washington D.C., donde se definieron los detalles del paquete financiero. “Conversamos sobre los sólidos fundamentos económicos de Argentina, incluyendo los cambios estructurales en marcha que generarán más exportaciones en dólares y fortalecerán las reservas internacionales”, sostuvo Bessent en un comunicado oficial.
La intervención fue interpretada por analistas como una demostración de confianza política y económica de Estados Unidos hacia el Gobierno de Milei, y un movimiento geopolítico para desplazar la influencia de China en la región, en momentos en que el swap con Beijing comienza a diluirse.
El rescate financiero de US$ 20.000 millones contempla un mecanismo de intercambio de monedas (swap) que refuerza las reservas del Banco Central y otorga liquidez al sistema financiero argentino. Según trascendió en Wall Street, la operación podría extenderse mediante instrumentos de cobertura que blinden el tipo de cambio hasta las elecciones del 26 de octubre, fecha en la que el mercado espera definiciones sobre el futuro del régimen de bandas cambiarias.
Con este movimiento, el Tesoro estadounidense formalizó la primera intervención directa en la historia del mercado oficial argentino, marcando un hito financiero y político. El propio presidente Javier Milei celebró el acuerdo, agradeciendo a Scott Bessent y a Donald Trump “por su firme liderazgo y respaldo al pueblo argentino”, mientras que Luis Caputo calificó la jornada como “el día en que Argentina volvió a recuperar credibilidad internacional”.